Un nublado amanecer
He estado pensando en esto desde hace un tiempo. Obviamente en ese entonces no lo miraba así por que era muy joven pero fue un momento contundente frente al televisor de la sala de mi casa donde las paredes que protegían mis joviales e ingenuas expectativas se derrumbaron para mostrar un crudo amanecer. Un amanecer que no solo cambiaría el mundo si no marcaría un abrupto final de un capitulo en mi vida y un escabroso inicio de otro. Sin darme cuenta había iniciado el nuevo milenio con ojos nuevos y estos no miraban un mundo lleno de música y aventuras en las estrellas como solía imaginar antes.
Tenia diez años y eran años ciertamente inciertos para mi. Vivía en una zona alejada de la ciudad, muy lejos de donde vivía anteriormente. Al ser un niño retraído con dificultades para socializar la situación no ayudo ya que casi no había otros niños con que jugar en aquel lugar y mi único amigo en el momento que conocí en la escuela vivía lejos de mi. Por eso las tardes después de la escuela y básicamente el resto del día usualmente lo pasaba distrayéndome en la televisión, escuchando música, jugando con Loyd (un perro pastor alemán que teníamos) y dibujando ya sea rostros, figuras humanas o diseñando autos. Con cierto flujo de creatividad corriendo por mis venas y el gran estimulante superior y principal proveedor de inspiración yaciendo en la sala con aproximadamente de 5 a 8 horas de accesibilidad, con regaños incluidos, por supuesto. A pesar de todo y gracias al apoyo de mis padres, era una época relativamente simple para un niño con tendencias autistas en los inicios de una revolución tecnológica mundial y cambios culturales importantes.
Tengo un par de memorias de aquella mañana. Estaba nublado, como es usual siendo temprano en aquel puerto agujereado, y transitábamos por la carretera principal hacia la ciudad en una parte entre el aeropuerto militar y una serie de tiendas de colchones y muebleria de segunda mano. Tendrían que haber sido entre 6:30 y 6:50 am por que entraba a la primaria a las 7 am y como vivía lejos me tenia que levantar mas temprano para llegar a tiempo pero como todo un gusano antisocial no me gustaba ir a la escuela era común que procrastinara mi sufrimiento levantándome tarde, otra vez, regaños incluidos, obviamente. También recuerdo que escuchábamos las noticias matutinas en la radio en cierta estación local como lo hacia mi madre todas las mañanas al conducir a la escuela, pero no recuerdo nada de lo que el locutor decía. Lo siguiente que recuerdo tuvo que pasar o un poco después de las 7 am, mientras comenzaba la clase o a las 10 am, después del receso. Como sea, sucedió mientras el maestro entraba a la clase y todos en el salón comenzaban a callarse, una muchacha sentada atrás mio le decía en un tono sorprendido pero susurrado a otro compañero (o compañera) - Le declararon la guerra a Estados Unidos!- con un claro signo de admiración en el rostro. Pero recuerdo no darle importancia; había visto ese rostro antes, era el rostro que ponía aquella muchacha rechoncha y fácilmente impresionable que siendo tan joven extrañamente encaja muy bien en un grupo de señoras de 50 a 70 años cotorreando y tomando café con Nutri Leche una tarde entre semana y que contaba a modo de chisme noticias insulsas sacadas de revistas amarillistas de celebridades, no me sorprende que no la tomase enserio. Pero justo como aquellas nubes azul profundo sobre el cielo de la pista del aeropuerto militar era un momento que quedaría atrapado en mi cerebro por aquella aura expansiva y lúgubre resultado de lo que pasaría horas mas tarde.
Naranja Intenso
En aquel entonces teníamos en casa Direct TV un servicio de televisión por antena actualmente inexistente en México. Mi padre solía siempre asegurarse de tener cable o antena para ver mas cantidad de canales así como canales americanos. Puede ser una extraña razón para agradecerle a un padre principalmente después de tantas otras cosas que me enseño voluntaria y no voluntariamente pero realmente no creo ser el único aquí quien haya aprendido alguna que otra cosilla sobre los valores sociales y la psicología humana mediante la televisión por cable así que creo que es justo añadirlo a la lista de impactos positivos que nuestro padres han generado en nosotros. A mi me ayudo a familiarizarme con el ingles y comenzar a aprenderlo, después de todo esa es una de las razones por las que mi padre quería mas canales, para aprender ingles y escapar de la toxica y poco edificable programación televisiva mexicana. Lo cual representaba un escape maravilloso para mi, no solo por que no soportaba la televisión mexicana si no por que en lugar de eso logre experimentar momentos de futura nostalgia y aprendizaje intuitivo mediante buenas historias y personajes interesantes en ambientes visualmente estimulantes que ofrecía la animación y películas norte americanas y japonesas, principalmente durante mi pubertad. Pero aquella deslumbrante tarde regresando a casa ese escape de viajes coloridos y música pegajosa se tornaría en un viaje dantesco por una gran herida sangrante de un mundo muy real.
-Pon las noticias- dice mi madre sin perder tiempo antes si quiera de cerrar la puerta de la casa mientras llegábamos.Y yo con la alegría de un pez regresando al agua después de ser pescado como todas las tardes después de las escuela me dirijo al televisor a sintonizar CNN en español. Naranja intenso, con un negro profundo. Destellos de metales y vidrios cayendo frente a rayas verticales grises distorsionados por la cercanía con la pantalla. Recuerdo aun tener la mano apoyada sobre el mueble con el dedo sobre el botón de encendido de la televisión mientras miraba la Torre Sur desplomarse, después la Torre Norte colapso convirtiendo todo en gris. Los recuerdos aparir de aquí son mas vagos ya que las imágenes que rápidamente corrían por el mundo en aquel momento cubrieron mi campo visual y sentido de continuidad. Eran pasadas las 3 de la tarde en Nueva York y las cenizas ya caían sobre los escombros y lo que miraba eran repeticiones parte de la caótica y confusa cobertura mediática que ocurrió aquel día.
Aquellas imágenes resonaban en mi cerebro y solo recuerdo tratar de asimilar toda la situación. Me encontraba intentando digerir el hecho de que estaba viendo gente morir una y otra y otra vez. Después, algo cuyo impacto terminaría de eclipsar mi ingenua noción de la realidad, aquella lúgubre sensación se expanderia como fuego cuando mostraron a los ''saltadores'', las personas que saltaron desde los pisos mas altos hacia el vacío. Recuerdo tratar de imaginar lo que pasaba por sus mentes mientras caían, tratar de imaginar el infierno que era estar dentro de uno de esas torres en llamas, pero la incertidumbre de la situación me paralizo con un silencio mental y sin respuestas. Por que de eso se trataba, estaba sin respuestas a preguntas que tampoco podía formular.
Aquel día casi todos los canales que frecuentaba estaban cubriendo esta noticia, incluso MTV.
El significado del terror
No recuerdo mucho lo que eran las noticias en aquellos tiempos y antes del 11 de septiembre, solo recuerdo noticias nacionales y locales e incluso siendo un niño y tal vez con la ayuda de los comentarios de los mas grandes a mi alrededor notaba el veneno que circulaba entre las densas y sensacionalistas coberturas mediáticas que miraba en televisión; balaceras, partidos de fútbol, asesinatos, campañas electorales y actos corruptivos era el México que miraba. Aun recuerdo el circo del asesinato de Paco Stanley. No recuerdo el asesinato de Colosio, tenia 3 años. La muerte de la princesa Diana en 1997 fueron las noticias internacionales mas viejas que recuerdo que me ''impactaron'' y lo digo así por que mi madre lo asegura, decía que estaba obsesionado con las noticias pero yo solo recuerdo imágenes vagas sobre el auto destrozado, flashes de luz y el rostro de la princesa. Mas tarde me encontraba en la sala de la casa de mi primo viendo los fuegos artificiales que recibían el año 2000 en París por la televisión. Pero al tener 10 años supongo que las memorias comenzaban a tener mejor calidad y me acercaba a la pubertad lo que significaba que me acercaba a una etapa de cambio personal y madurez emocional significativo, comenzaba a visualizar mas el futuro y ver el lado imperfecto de las relaciones humanas y las figuras de autoridad.
Paso en los días posteriores, una nueva clase de miedo se presento mediante reportajes de noticieros, eran reportajes presentando y describiendo al mundo el concepto del terrorismo con el inevitable trasfondo del Medio Este. De nuevo no existen palabras ni imágenes claras, solo un claro sentimiento de terror, pude sentir el terror que aquellas imágenes y palabras ahora difusas me inducieron. Fue el momento donde que aprendí que existen personas en el mundo cuyo propósito es infundir terror en las personas fue otro momento petrificante. Pude ver miedo en mas de un par de ojos marchando entre las llamas, mire a personas decir y hablar de cosas que jamas me imagine que dirían, vi como cerraron las fronteras y los inicios de una nueva guerra, escuche como nacían conspiraciones y de repente nadie quiso volar por los cielos después de milenios de anhelo, podía ver el mundo temblando de rodillas.
No me sorprendió después de que me di cuenta que muchas personas adultas habían caído en una especie de paranoia obsesiva hacia las noticias y la noción del mundo que estas proyectaban constantemente después de los ataques.
Bienvenido, este es nuestro mundo
Un cambio, un nacimiento, un despertar, como sea que fuere fue amargo, un baño de agua helada, no fue precisamente la epifanía global que el mundo esperaba del nuevo milenio y, aunque un año tarde, las cosas resultaron en un punto de inflexión para muchas vidas después de todo. Viendo en retrospectiva es interesante pensar como en los días posteriores existió cierto aire de desapego emocional o desinterés sobre la situación, principalmente en la escuela. Al dia siguiente el miercoles 12 de septiembre mi profesor de la primaria, un hombre que me enseño mucho y me ayudo a observar el lado interesante del mundo, se tomo un momento para recalcar lo contento y sorprendido que se encontraba y de como esa mañana sus frijoles le supieron ''a gloria'' de lo satisfecho que estaba de ver como la mañana del 11 ninguno de nosotros inicio la conversación sobre las noticias o ni siquiera menciono el suceso en lo absoluto en todo el día. Verán, para el siempre fue importante la educación y constantemente nos mencionaba que aunque las cosas se estén derrumbando a nuestro alrededor y nuestro padres se estén peleando en el cuarto contiguo nunca deberíamos de dejar de estudiar siempre que podamos y no dejar que las tragedias del mundo nos distraigan. Un pensamiento sin duda vibrante y aunque de naturaleza agresiva era beneficioso y se alimentaba de un ejemplo real y que todos vimos ocurrir.
He estado pensando en esto desde hace un tiempo. Obviamente en ese entonces no lo miraba así por que era muy joven pero fue un momento contundente frente al televisor de la sala de mi casa donde las paredes que protegían mis joviales e ingenuas expectativas se derrumbaron para mostrar un crudo amanecer. Un amanecer que no solo cambiaría el mundo si no marcaría un abrupto final de un capitulo en mi vida y un escabroso inicio de otro. Sin darme cuenta había iniciado el nuevo milenio con ojos nuevos y estos no miraban un mundo lleno de música y aventuras en las estrellas como solía imaginar antes.
Tenia diez años y eran años ciertamente inciertos para mi. Vivía en una zona alejada de la ciudad, muy lejos de donde vivía anteriormente. Al ser un niño retraído con dificultades para socializar la situación no ayudo ya que casi no había otros niños con que jugar en aquel lugar y mi único amigo en el momento que conocí en la escuela vivía lejos de mi. Por eso las tardes después de la escuela y básicamente el resto del día usualmente lo pasaba distrayéndome en la televisión, escuchando música, jugando con Loyd (un perro pastor alemán que teníamos) y dibujando ya sea rostros, figuras humanas o diseñando autos. Con cierto flujo de creatividad corriendo por mis venas y el gran estimulante superior y principal proveedor de inspiración yaciendo en la sala con aproximadamente de 5 a 8 horas de accesibilidad, con regaños incluidos, por supuesto. A pesar de todo y gracias al apoyo de mis padres, era una época relativamente simple para un niño con tendencias autistas en los inicios de una revolución tecnológica mundial y cambios culturales importantes.
Tengo un par de memorias de aquella mañana. Estaba nublado, como es usual siendo temprano en aquel puerto agujereado, y transitábamos por la carretera principal hacia la ciudad en una parte entre el aeropuerto militar y una serie de tiendas de colchones y muebleria de segunda mano. Tendrían que haber sido entre 6:30 y 6:50 am por que entraba a la primaria a las 7 am y como vivía lejos me tenia que levantar mas temprano para llegar a tiempo pero como todo un gusano antisocial no me gustaba ir a la escuela era común que procrastinara mi sufrimiento levantándome tarde, otra vez, regaños incluidos, obviamente. También recuerdo que escuchábamos las noticias matutinas en la radio en cierta estación local como lo hacia mi madre todas las mañanas al conducir a la escuela, pero no recuerdo nada de lo que el locutor decía. Lo siguiente que recuerdo tuvo que pasar o un poco después de las 7 am, mientras comenzaba la clase o a las 10 am, después del receso. Como sea, sucedió mientras el maestro entraba a la clase y todos en el salón comenzaban a callarse, una muchacha sentada atrás mio le decía en un tono sorprendido pero susurrado a otro compañero (o compañera) - Le declararon la guerra a Estados Unidos!- con un claro signo de admiración en el rostro. Pero recuerdo no darle importancia; había visto ese rostro antes, era el rostro que ponía aquella muchacha rechoncha y fácilmente impresionable que siendo tan joven extrañamente encaja muy bien en un grupo de señoras de 50 a 70 años cotorreando y tomando café con Nutri Leche una tarde entre semana y que contaba a modo de chisme noticias insulsas sacadas de revistas amarillistas de celebridades, no me sorprende que no la tomase enserio. Pero justo como aquellas nubes azul profundo sobre el cielo de la pista del aeropuerto militar era un momento que quedaría atrapado en mi cerebro por aquella aura expansiva y lúgubre resultado de lo que pasaría horas mas tarde.
Naranja Intenso
En aquel entonces teníamos en casa Direct TV un servicio de televisión por antena actualmente inexistente en México. Mi padre solía siempre asegurarse de tener cable o antena para ver mas cantidad de canales así como canales americanos. Puede ser una extraña razón para agradecerle a un padre principalmente después de tantas otras cosas que me enseño voluntaria y no voluntariamente pero realmente no creo ser el único aquí quien haya aprendido alguna que otra cosilla sobre los valores sociales y la psicología humana mediante la televisión por cable así que creo que es justo añadirlo a la lista de impactos positivos que nuestro padres han generado en nosotros. A mi me ayudo a familiarizarme con el ingles y comenzar a aprenderlo, después de todo esa es una de las razones por las que mi padre quería mas canales, para aprender ingles y escapar de la toxica y poco edificable programación televisiva mexicana. Lo cual representaba un escape maravilloso para mi, no solo por que no soportaba la televisión mexicana si no por que en lugar de eso logre experimentar momentos de futura nostalgia y aprendizaje intuitivo mediante buenas historias y personajes interesantes en ambientes visualmente estimulantes que ofrecía la animación y películas norte americanas y japonesas, principalmente durante mi pubertad. Pero aquella deslumbrante tarde regresando a casa ese escape de viajes coloridos y música pegajosa se tornaría en un viaje dantesco por una gran herida sangrante de un mundo muy real.
-Pon las noticias- dice mi madre sin perder tiempo antes si quiera de cerrar la puerta de la casa mientras llegábamos.Y yo con la alegría de un pez regresando al agua después de ser pescado como todas las tardes después de las escuela me dirijo al televisor a sintonizar CNN en español. Naranja intenso, con un negro profundo. Destellos de metales y vidrios cayendo frente a rayas verticales grises distorsionados por la cercanía con la pantalla. Recuerdo aun tener la mano apoyada sobre el mueble con el dedo sobre el botón de encendido de la televisión mientras miraba la Torre Sur desplomarse, después la Torre Norte colapso convirtiendo todo en gris. Los recuerdos aparir de aquí son mas vagos ya que las imágenes que rápidamente corrían por el mundo en aquel momento cubrieron mi campo visual y sentido de continuidad. Eran pasadas las 3 de la tarde en Nueva York y las cenizas ya caían sobre los escombros y lo que miraba eran repeticiones parte de la caótica y confusa cobertura mediática que ocurrió aquel día.
Aquellas imágenes resonaban en mi cerebro y solo recuerdo tratar de asimilar toda la situación. Me encontraba intentando digerir el hecho de que estaba viendo gente morir una y otra y otra vez. Después, algo cuyo impacto terminaría de eclipsar mi ingenua noción de la realidad, aquella lúgubre sensación se expanderia como fuego cuando mostraron a los ''saltadores'', las personas que saltaron desde los pisos mas altos hacia el vacío. Recuerdo tratar de imaginar lo que pasaba por sus mentes mientras caían, tratar de imaginar el infierno que era estar dentro de uno de esas torres en llamas, pero la incertidumbre de la situación me paralizo con un silencio mental y sin respuestas. Por que de eso se trataba, estaba sin respuestas a preguntas que tampoco podía formular.
Aquel día casi todos los canales que frecuentaba estaban cubriendo esta noticia, incluso MTV.
El significado del terror
No recuerdo mucho lo que eran las noticias en aquellos tiempos y antes del 11 de septiembre, solo recuerdo noticias nacionales y locales e incluso siendo un niño y tal vez con la ayuda de los comentarios de los mas grandes a mi alrededor notaba el veneno que circulaba entre las densas y sensacionalistas coberturas mediáticas que miraba en televisión; balaceras, partidos de fútbol, asesinatos, campañas electorales y actos corruptivos era el México que miraba. Aun recuerdo el circo del asesinato de Paco Stanley. No recuerdo el asesinato de Colosio, tenia 3 años. La muerte de la princesa Diana en 1997 fueron las noticias internacionales mas viejas que recuerdo que me ''impactaron'' y lo digo así por que mi madre lo asegura, decía que estaba obsesionado con las noticias pero yo solo recuerdo imágenes vagas sobre el auto destrozado, flashes de luz y el rostro de la princesa. Mas tarde me encontraba en la sala de la casa de mi primo viendo los fuegos artificiales que recibían el año 2000 en París por la televisión. Pero al tener 10 años supongo que las memorias comenzaban a tener mejor calidad y me acercaba a la pubertad lo que significaba que me acercaba a una etapa de cambio personal y madurez emocional significativo, comenzaba a visualizar mas el futuro y ver el lado imperfecto de las relaciones humanas y las figuras de autoridad.
Paso en los días posteriores, una nueva clase de miedo se presento mediante reportajes de noticieros, eran reportajes presentando y describiendo al mundo el concepto del terrorismo con el inevitable trasfondo del Medio Este. De nuevo no existen palabras ni imágenes claras, solo un claro sentimiento de terror, pude sentir el terror que aquellas imágenes y palabras ahora difusas me inducieron. Fue el momento donde que aprendí que existen personas en el mundo cuyo propósito es infundir terror en las personas fue otro momento petrificante. Pude ver miedo en mas de un par de ojos marchando entre las llamas, mire a personas decir y hablar de cosas que jamas me imagine que dirían, vi como cerraron las fronteras y los inicios de una nueva guerra, escuche como nacían conspiraciones y de repente nadie quiso volar por los cielos después de milenios de anhelo, podía ver el mundo temblando de rodillas.
No me sorprendió después de que me di cuenta que muchas personas adultas habían caído en una especie de paranoia obsesiva hacia las noticias y la noción del mundo que estas proyectaban constantemente después de los ataques.
Bienvenido, este es nuestro mundo
Un cambio, un nacimiento, un despertar, como sea que fuere fue amargo, un baño de agua helada, no fue precisamente la epifanía global que el mundo esperaba del nuevo milenio y, aunque un año tarde, las cosas resultaron en un punto de inflexión para muchas vidas después de todo. Viendo en retrospectiva es interesante pensar como en los días posteriores existió cierto aire de desapego emocional o desinterés sobre la situación, principalmente en la escuela. Al dia siguiente el miercoles 12 de septiembre mi profesor de la primaria, un hombre que me enseño mucho y me ayudo a observar el lado interesante del mundo, se tomo un momento para recalcar lo contento y sorprendido que se encontraba y de como esa mañana sus frijoles le supieron ''a gloria'' de lo satisfecho que estaba de ver como la mañana del 11 ninguno de nosotros inicio la conversación sobre las noticias o ni siquiera menciono el suceso en lo absoluto en todo el día. Verán, para el siempre fue importante la educación y constantemente nos mencionaba que aunque las cosas se estén derrumbando a nuestro alrededor y nuestro padres se estén peleando en el cuarto contiguo nunca deberíamos de dejar de estudiar siempre que podamos y no dejar que las tragedias del mundo nos distraigan. Un pensamiento sin duda vibrante y aunque de naturaleza agresiva era beneficioso y se alimentaba de un ejemplo real y que todos vimos ocurrir.
Por eso, a pesar de que aquel día
fue particularmente normal e incluso fascinante para algunas personas, viéndolo
hoy podría decirse que era el resultado de reconocer y asimilar algo que
ocurrió muy lejos y aparentemente no estaba relacionado con nosotros ni como
gente ni como país y de la carencia de visión a futuro sobre las repercusiones
y sobre los cambios que estaban con venir. Yo también me encontraba en aquel
inocente momento antes de que los soldados comenzaran a marchar hacia el
desierto aquella mañana pero por que no sabia lo que había pasado aparte del
comentario fugaz de declaración de guerra de mi compañera, comentario que por
cierto mi maestro al parecer no escucho o decidió ignorar ya que como indique
los frijolitos le supieron bien ricos, pero creo que incluso él observo la
seriedad de la situación en las semanas siguientes como yo lo hice. De haberlo
sabido antes tal vez hubiese recibido su alegría de una forma mas agridulce,
después mi madre me dijo que mientras nos dirijiamos a la escuela en las
noticias estaban hablando de lo que sucedia en Nueva York pero jamas me di
cuenta, debio de a ver sido mientras pasábamos por el aeropuerto militar
mientras en Nueva York el primer avión ya se había estrellado en la primera
torre, mi subconsciente debió absorber esta escena de mi vida sin embargo de
alguna forma olvide las palabras, es un recuerdo mudo que adquirió sentido
después de la tragedia.
Pero ni mi maestro ni mi compañera
de clases, ni mi madre, ni nadie podrían prever lo que aquellos días nublados
me dejaron, por su puesto, ¿Como podrían? no expresaba ni el mas mínimo
sentimiento a menudo en publico, pero ni si quiera yo lo pude ver hasta que me
impacto y derrumbo en una nube de polvo mi visión del mundo. El mundo que solía
estar lleno de personajes coloridos salvando al indefenso de un edificio en
llamas y dejando un mensaje de vida invaluable, música que no entendía pero me
encantaba y las cosas de la vida llegando de un supermercado. Pero las paginas
de ese libro terminaron abruptamente en cenizas, lo que mire cuando el polvo se
acento me hizo comprender que el mundo donde vivía era mas grande de lo que
imaginaba, que la ficción que disfrutaba venia de un lugar muy real, que hay
personas que viven vidas muy diferentes, que el planeta gira mas rápido de lo
que pensé y que las estrellas estaban mas lejos de lo que jamas imagine.
Tenia 10 años, me acercaba a la
secundaria, las clases de historia serian mas detalladas, los maestros serán mas numerosos, al igual que los alumnos los cuales estarán
pasando por los mismo cambios, mas puntos de vista y mas temas que discutir, un
nuevo marco de posibilidades para un futuro que prometía una revolución
tecnológica muy prometedora la cual se estaba desarrollando literalmente en
nuestras propias manos. Recuerdo los viper y llamar con una operadora que
escribía el mensaje que querías, uno de los primeros celulares que tuve, fue
uno de los primeros con función mp3, recuerdo discutir con mis padres para que
me lo dieran, decían que para que lo quería si nadie me iba a llamar, dolorosa
verdad pero ponerle música a un celular era algo genial para mi y solo por eso
lo quería. Entonces la accesibilidad del Internet llego a nuestro hogar y de
repente a pesar de que el mundo me parecía cada vez mas grande las distancias
se acortaban. Y antes de darme cuenta ya estaba viendo en google earth la zona
cero en Nueva York vista desde un satélite y rememorando aquel día en videos de
youtube. Hoy en día después de todos esos cambios siguen desarrollandose y evolucionando; la tecnologia, los cambios sociales, las guerras y atentados, todos son ya viejos personajes en este teatro dantesco pero jamas olvidare aquel dia en que los conoci y cambiaron mi forma de ver las cosas.
Los ataques del 11 de septiembre representaron para mi la primera de muchas etapas de mi vida, la primera vez que me contemple a mi mismo siendo parte de la sociedad global y los cambios que esta sufría con el tiempo. Sentí al mundo presentarse ante mi. Hay una clara distinción entre como percibía las cosas antes y después de aquellos días que significo un amargo despertar hacia una realidad fascinante y aterradora.
Los ataques del 11 de septiembre representaron para mi la primera de muchas etapas de mi vida, la primera vez que me contemple a mi mismo siendo parte de la sociedad global y los cambios que esta sufría con el tiempo. Sentí al mundo presentarse ante mi. Hay una clara distinción entre como percibía las cosas antes y después de aquellos días que significo un amargo despertar hacia una realidad fascinante y aterradora.


Y luego, qué siguió?
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